A pesar de las amenazadoras previsiones de mal tiempo para el puente del Pilar, los socios del Club Hymer nos desplazamos hasta el camping Entrerrobles, situado en el pueblo de Valdeavellano de Tera, a unos 20 km de Soria, con la ilusión de ir en busca de setas . La tarde del sábado la dedicamos a visitar la ciudad de Soria. Acompañados por el dueño del camping D. Ricardo, quien nos guió también en algunas otras actividades programadas para el largo fin de semana, e intentando burlar la lluvia, visitamos el santuario erigido en honor de San Saturio (f.d.c.), patrón de la ciudad, así como el Parador de Turismo, desde el cual se divisan magnificas vistas, y el animado centro histórico de Soria en el cual, casualmente, se celebraba una animada feria medieval que nos permitió deambular por calles y plazas inmersos en un ambiente popular y festivo.
El domingo, tras una noche muy lluviosa, amaneció con un tímido sol, por lo que decidimos adentrarnos en los bosques para ver si encontrábamos las anheladas setas. Así, pues, después de un buen desayuno a base de tortillas, hogazas y torreznos, emprendimos nuestra aventura micológica, que no resulto ser tan provechosa como esperábamos, ya que la climatología no había propiciado que el preciado producto de la tierra fructificara. No obstante, finalmente encontramos unos buenos ejemplares de los sabrosos boletus, ceps en catalán, y algunos níscalos, que compensaron la tenacidad de nuestra búsqueda.
De regreso al camping, disfrutamos de un excelente menú de degustación a base de recetas cuyo ingrediente principal fueron setas presentadas de diversas y suculentas maneras. La sobremesa se alargó hasta bien entrada la tarde y, como nuevamente empezó a llover, nos dispusimos a descansar en nuestros vehículos inaugurando, algunos de nosotros, la hivernal temporada de calefacción, no tanto por el frío sinó por la humedad ambiental.
El domingo amaneció todavía más nublado. El Club ofreció un desayuno, esta vez a base huevos fritos, pan con tomate y jamón y cafés. La mañana la dedicamos a visitar el parque natural de la Laguna Negra. De nuevo bajo la lluvia, unos en autobús y otros a pie, recorrimos el camino que nos acercó al bello y otoñal paraje natural, a pesar de la niebla
Al mediodía y afortunadamente, el tiempo mejoró y nos animamos a organizar una simpática comida comunitaria, en la que cada familia aportó lo que tenia. El Club obsequió con torreznos y con cava. Por la tarde los más persistentes volvieron al bosque para hacer más acopio de setas, por cierto con bastante éxito. Por la noche tuvo lugar la cena de despedida en la cual se homenajeó al promotor del encuentro Joan Sánchez, que además ostenta el cargo de vicepresidente del Club, en agradecimiento a la buena organización de este completo fin de semana.
El lunes por la mañana desayunamos un excelente revoltillo de setas de nuestra propia cosecha, que nos dio energía para llegar felizmente a nuestros puntos de origen con la satisfacción de haber pasado un largo fin de semana en un clima de excelente camaradería.
Lluís E. Guinart